La Banda

Bine ați venit, doamnelor și domnilor!!!

Willkommen, meine damen und herren!!!!

Welcome, ladies and gentleman!!!!

Bienvenue, madames et messieurs!!!

¡¡¡Bienvenidos, damas y caballeros!!!

Pasen, tomen asiento y preparen los sentidos…

Porque esta historia comienza como empiezan muchas otras: con un bajista. Sí, ese músico discreto que suele habitar en la penumbra del escenario, callado, casi invisible. Ese al que muchos confunden, injustamente, con “el de la guitarra de cuatro cuerdas”. Incluso hay quien se atreve a decir que no se le oye.

Pero atención… porque este no es uno de esos casos. En una boda donde sobran músicos, faltaba lo evidente: un buen concierto.

Mi primera idea fue sencilla: contratar una gran banda que calentara el ambiente antes de que el DJ desatara la fiesta. Luego recordé que las bodas son peligrosamente caras. Así que tomé una decisión mucho más… creativa.

Reuní a mis amigos, afiné amenazas y conseguí lo imposible: una banda completa… gratis (y de amigos).

No somos U2. No somos Coldplay. Ni los Beatles. Ni siquiera una imitación decente de la E Street Band.

Pero eso da igual.

Porque esta es MI BANDA.

Y, por una vez…
el bajista es quien lleva la batuta. Así que os los quiero presentar a todos.

Con todos ustedes… 🎪✨

Adelaida
Voz

Escuchad su voz, ya sea como principal o haciendo armonías imposibles en los coros. ¿Veis la potencia que tiene? ¿Veis lo bonita que es? Pues podría ser aún mejor, porque, seguramente, esta mañana ha corrido 10 km por el monte saltando como una cabra montesa. Así, para relajarse. Mitad española y mitad americana, viene a aportar aún más multiculturalidad a esta boda hispano-rumana. Y, sinceramente, ya era complicado subir el nivel… pero aquí estamos.

Álex
Voz

Álex y yo intentamos, hace más de veinte años, hacer carrera en el tenis. El resultado fue tan desastroso que decidimos reconducir nuestras vidas hacia la música. Porque, como todo el mundo sabe, los músicos viven fenomenal, pagan sus facturas sin problema y nunca sufren. Sobre todo en un RockIn' 1000, que pone bien a prueba tu salud financiera. Mi revés era peor que su derecha, y su derecha era peor que mi revés. Con ese panorama, no había mucho futuro. Lo que no entiendo es cómo alguien con una voz así acabó compartiendo pista conmigo en lugar de estar ya en otro nivel. Pero oye, errores comete todo el mundo.
Y gracias a eso, hoy lo tenemos aquí.

Bea
Voz

La benjamina. La insultantemente joven. La princesa de la oscuridad, que parece que no ha roto un plato en su vida… y probablemente sea verdad. Pero luego coge el micro y te canta lo que le pongas delante. Jamás pensé que vería a alguien rapear Uptown Funk con dignidad a casi 200 BPM. Hasta que apareció Bea.

 

Carlos
Voz

Springsteen tenía a Clarence Clemons, su Big Man. Nosotros tenemos a Carlos. Mismo tamaño, misma presencia… pero en blanco y con aún más flow. Jamás pensé que se pudiera cantar Rage Against The Machine con tono operístico. Él no solo lo hace, sino que además te convence de que tiene sentido.

 

Kary
Voz

Si ya pensabas que en esta banda había nivel vocal y bastante showbusiness, entonces aparece Kary y decide que todo eso era solo el calentamiento. Su inteligencia argentina también se sube al escenario. Y se nota. Mucho. A estas alturas, la verdadera pregunta no es qué puede cantar, sino qué género se atrevería a plantarle cara a ella. Sospecho que ninguno. Y si existe, todavía no se ha inventado.

Kay
Voz

Si Kay te pide por favor que no te pongas colonia… hazle caso. No es una sugerencia, es una orden disfrazada de educación. Y hay que cumplirla porque, si ella no está, no puede haber fiesta. Porque si algo he aprendido tras muchas horas de ensayo es esto: cuando Kay dice que algo está mal, está mal. Sin discusión posible. Tiene ese tipo de oído que detecta lo que el resto ni siquiera sabe que existe. Una habilidad inquietante, pero muy útil. Si un grupo de voces está bajo su control, puedes estar tranquilo: no va a fallar nada. Lo verdaderamente inexplicable es cómo consigue mantener ese pelazo perfecto después de cada concierto. Sospechoso, cuanto menos.

Marisa
Voz

Marisa tiene una habilidad que roza lo inexplicable. Tú le dices: “vamos a subir esto de mi a fa” y probablemente te mire como si le estuvieras hablando en arameo… pero luego te clava ambas tonalidades sin despeinarse. Jamás he visto a nadie controlar la voz de esa manera. Si ella tiene el micro, tú no tienes miedo. Y eso, en un escenario, vale oro. Además, está completamente loca. Y eso ayuda. Siempre he pensado que su alma debió pasar por el Harlem de los años sesenta, porque lo que hace no es normal. Y, sinceramente, tampoco queremos que lo sea.

Paloma
Voz

Orden, precisión y cero tonterías. Las cosas rectas, como me gustan a mí. Paloma no viene a divagar: viene a hacer las cosas bien. No le asusta ningún tema, ninguna tonalidad ni ningún reto. Y sigue mejorando cada día. Una seguridad absoluta sobre el escenario. De las que quieres siempre cerca.

Raúl
Voz

Este hombre es un canalla. En el mejor sentido posible. Escucharle es viajar a la mejor época del rock español. Te hace de Robe y de Antonio Flores en la misma canción… y tú te lo crees. Lleva tiempo intentando ficharme para algún proyecto suyo. Insiste tanto que, al final, tendremos que coincidir. Y, sinceramente, será un honor.

 

Vito
Voz

No se puede ser mejor persona, mejor músico y más completo. Es absurdo. Canta, toca, organiza, conecta… lo hace todo. Y además te hace sentir en casa estés donde estés. Otro loco con demasiadas ideas. Por su culpa perdemos tiempo… pero ganamos vida (dinero no, de momento). Lo malo de la boda es que tendrá que ir formal, y no tipo Bronx. ¿O será capaz de sí hacerlo? Como sea, tendrá uno de los lugares más grandes y privilegiados del escenario.

Álvaro
Guitarra

Cuando uno es de Murcia, tiene dos opciones: o se inventa cosas que hacer o se pone a tocar la guitarra. Álvaro eligió lo segundo. Tras varios intentos fallidos (como todo en la vida), pasó de sonar decente a sonar espectacular. Si alguien no se sabe una línea, no pasa nada: él la arregla… o, en su defecto, la destroza lo menos posible. Acho, qué lujo tenerte aquí.

 

David
Guitarra

Muchos nos preguntamos cómo consiguió que Mari José se casara con él. Luego le conoces… y lo entiendes todo. Porque no solo llena el escenario de acordes, sino también de movimientos arrítmicos que pueden herir sensibilidades y credos. Es la otra mitad responsable de que yo cambiara de trabajo. Qué manía tiene la gente de meterse en tu vida, quererte y aconsejarte lo mejor para ti. Insoportable. Otra persona con exceso de nobleza y bondad.

 

Félix
Guitarra

El escenario ha sido diseñado por Félix. A título oneroso, por supuesto. Entiéndase oneroso como un acuerdo en el que yo no le he pagado y él no ha recibido absolutamente nada. Aun así, lo hizo con gusto y cariño. Conocí su lado oscuro en Cesena (no sabía que se podían decir tantos insultos por minuto contra la organización de un evento), pero es un guitarrista espectacular y siempre aparece cuando se le necesita. Lo cual, en esta banda, es constantemente.

 

Ricardo
Guitarra

La mezcla portuguesa de Brian May, David Gilmour y Eddie Van Halen. Él cree que lo queremos por los pasteis de nata. Error. Lo queremos porque hace que cualquier banda suene mejor automáticamente. Si dice algo raro, no os preocupéis ni os ofendáis: no domina del todo el portuñol. Ni falta que hace.

Sofía
Guitarra

Portugal, de verdad, no hacía falta que nos dierais tanto. Con Sofía ya ibais sobrados. No sé si existe alguien en el mundo que transmita mejor rollo tocando la guitarra. Y lo peor es que no deja de mejorar. Un problema maravilloso para todos nosotros, la verdad.

 

Sonia
Guitarra

Si veis un Mustang a la entrada, es suyo. No hay duda. Hablad con ella, que igual os da una vuelta por los alrededores del castillo —que, por cierto, son espectaculares— mientras pone música de la buena a todo volumen. Música que, casualmente, también sabe tocar a la perfección. Y todo ello sin provocar ningún accidente. Ni en la carretera… ni en los trastes de su guitarra.

Tony 
Guitarra

¿Falta alguien para un solo? ¿No hay tablatura? ¿No sabemos ni qué estamos haciendo? Llama a Tony. Hará que todo funcione y, además, sonará mejor de lo que habías imaginado. Y luego te puedes ir a tomar algo con él y su maravillosa mujer. Que eso también es importante.

 

Víctor
Guitarra

Creo que le empecé a caer bien cuando descubrió que me gustan los Beatles. Me respetó cuando me disfracé de McCartney en modo Sgt. Pepper. Víctor busca la perfección. En el sonido, en la música… y probablemente en la vida. Y además te hace de guía turístico donde sea. Él y Loli, su mujer, son lo que todos aspiramos (o deberíamos aspirar) a ser. Ojalá mi matrimonio sea una cuarta parte de lo que es el suyo.

Almudena
Bajo

Esta pedazo de mujer piensa que Yellow, de Coldplay, es un temazo. En cualquier lugar civilizado eso implicaría, como poco, cadena perpetua. Pero toda banda necesita la energía y el buen rollo que transmite Almu. Os doy una guía rápida para entenderla:                                                                 – Si te mira mal, te respeta.
– Si te hace una peineta, te quiere.
– Si hay un corrillo riéndose sin control… está ella. Seguro.                                                     – Si simplemente hay contacto visual... huye. Corre por tu vida.
 

Javier C.
Bajo

El bigote más famoso del mundo. Sí, más que el de Freddie Mercury. No debatamos esto ahora. Viene desde Santiago de Chile, rodeado de cordilleras… y aun así su bajo tiene más peso que los Andes. Si toca allí, derrite la nieve. Solo espero que en la boda no saque su camisa de leopardo. Es horrible. Pero claro… luego toca y se le perdona todo. Aun sigo esperando que me lleve a los karts.

 

Javier H.
Bajo

¿Qué hace un vallisoletano en Cesena? Homenajear a Raffaella Carrà, por supuesto. Como cualquier persona seria. Javi es de lo más grande que ha dado Valladolid. Literal y emocionalmente. Si te abraza, cuidado: no mide su cariño y puede romperte en dos. Pero, oye… merece la pena.

 

María José
Bajo

Mari José tiene un problema serio: no es consciente de lo buena que es ni de lo buena que va a llegar a ser. Su mayor miedo es que le microfoneen el bajo y la gente descubra lo que realmente está pasando entre sus dedos. Pues lo siento por ella, pero en la boda no tendrá escapatoria. Además, por su culpa me cambié de trabajo. Que lo sepáis en Plaza Abogados: la responsable de mi fichaje por vosotros fue ELLA. Así que, si algo sale mal… ya sabéis a quién reclamar. Y, fuera bromas, no he conocido a persona más noble (quizá su marido, pero está peor que ella de la cabeza).

 

Sonia
Bajo

No toca bien. Toca lo siguiente. Ha conseguido algo que pocos logran: entender psicológicamente a su instrumento (tras varias sesiones de psicoanálisis). Cuando algo falla, ella escucha. Gratis (lo sentimos). Y, gracias a eso, muchos proyectos han salido adelante. Básicamente, es la (única) adulta responsable del grupo.

 

Virginia
Bajo

Hay días en los que no tienes plan. Entonces aparece Virginia y decide por ti. “¿Te vienes a esto?” Y ese “esto” puede ser cualquier cosa: desde un tributo a Oasis hasta subirte al escenario con uno de los cantantes de musicales más importante de España (y su hermana). No puedes relajarte con ella. Pero tampoco quieres hacerlo. Es una enciclopedia de Queen y, probablemente, también de datos random musicales que no sabías que necesitabas (nadie los necesita, pero somos felices escuchando mientras nos los cuenta). Pocos dudan que es mi persona favorita del grupo.

Javier
Teclados

Estuvimos a punto de acabar con su carrera musical… antes siquiera de que empezara. Hace poco más de un año le volvimos completamente loco con vueltas, compases y decisiones que, vistas con perspectiva, rozaban el delito. Le prometimos que el concierto saldría bien. Mentimos. Salió mejor. Y desde entonces ha pasado de sobrevivir a disfrutarlo. Y se le nota. Ahora es un magnífico pianista… y, lo que es peor, cada vez mejor. Lo siento, Javi: en la boda no tocarás ante 20.000 personas. Sé que para ti eso empieza a ser lo mínimo exigible.

 

Nico 
Teclados

Yo pensaba que Chopin era el mejor pianista de la historia… hasta que conocí a Nico. Controla su instrumento como un piloto de Fórmula 1 a 330 por hora su monoplaza: con precisión, elegancia y sin morir en el intento. Puede crear atmósferas, emocionar… o reventar un homenaje entero sin querer con ritmo discotequero saliendo de su teclado. Lo segundo ya ha pasado. Y fue maravilloso y digno de acabar en la Audiencia Nacional.

Álex
Batería

¿Estás nervioso antes de salir al escenario, intentando concentrarte? Tranquilo. Aparecerá Álex para sacarte un pañuelo infinito del bolsillo o una moneda detrás de la oreja. Porque sí, hace magia. Literal. Y luego se sienta a la batería y hace lo mismo, pero con ritmo. Si además viajas con él, olvídate de hoteles: su coche es hogar, refugio y, probablemente, experiencia espiritual. Pero oye, mientras tanto, nos mantiene a todos en tempo, que es lo importante.

 

Ana
Batería

Ana cumple años el mismo día de nuestra boda. Así que conviene aclarar una cosa desde ya: toda esta celebración es, en realidad, una excusa desproporcionada para montarle una fiesta gratis. Y nosotros encantados de colaborar en el fraude. A cambio, tendremos a una batería nacida en una de las ciudades más bonitas de España. Y sí, voy a decirlo: Sevilla es más bonita que Granada. Ya está, ya lo he dicho. Que cada cual gestione su dolor. Si nota que una canción va un poco tranquila, no dudará en subir los BPM hasta que una clase de Body Pump te parezca una experiencia contemplativa. Y eso, lejos de ser un problema, probablemente sea lo que necesitamos. Ana have the power.

 

Chema
Batería

Si el artista antes conocido como Prince levantara la cabeza y viera a este granaíno, no sé si sentiría admiración, miedo o la necesidad urgente de revisar el inventario de su propia casa. Porque Chema no tiene coleccionables: tiene un museo. Uno de esos que te hace pensar que, si vendiera la mitad de lo que acumula, podría comprarse un piso. O un edificio. O Granada entera, con algo de financiación. Pero lo importante no es lo que guarda, sino lo que hace con ello. Y lo que hace es darnos una seguridad escandalosa detrás de platos y bombos, además de mucho flow. Con él es difícil perder el ritmo. En la música, al menos. En la vida ya cada uno que rece a quien pueda. Estoy seguro que este showman de la batería no habría pasado desapercibido para His Purple Majesty. No queréis ni necesitáis saber para qué utiliza su tercer ojo.

Chemari 
Batería

Mi amistad con Chemari se forja como se forjan las grandes relaciones: en la adversidad. En concreto, en un vuelo Madrid-Miami cancelado, cinco horas y media encerrados en pista dentro de un avión, sin poder salir. Cinco horas y media. Y cinco horas y media en las que no calló. No hubo manera. Y mira que se intentó. Pero, en fin, hay que reconocerle dos cosas: una, que tiene una capacidad sobrehumana para mantener una conversación; y dos, que le pega a las baquetas de una manera absolutamente indecente. Solo espero que amenice esta fiesta con la misma intensidad con la que amenizó aquella escala forzosa camino de Nueva Orleans. Aunque, siendo sinceros, aquí hay más espacio para escapar.

 

Jorge
Batería

Si planeas un fin de semana tranquilo, Jorge aparecerá con una causa solidaria y te lo arruinará… y, en el fondo, se lo agradecerás. Porque él no sabe parar, ni quiere, ni puede permitir que el mundo se quede quieto si hay algo que mejorar. Tiene esa energía contagiosa que te empuja a levantarte del sofá y a ser un poco mejor persona, aunque no te apetezca al principio. Mi pastor. Nada me falta. En verdes escenarios me hace caminar… y, a veces, casi correr para seguirle el ritmo. Es de esas personas que convierten cualquier plan en algo con sentido, que hacen que todo tenga un porqué y un para qué. Menos mal que empezó a tocar la batería con 50 años, porque si llega a empezar antes, ni John Bonham ni Keith Moon habrían tenido carrera. Y no es solo una broma: cuando se pone detrás del kit, lo hace con la misma pasión con la que vive todo lo demás, como si cada golpe fuera una declaración de intenciones. Si necesitáis un seguro o una amistad maravillosa, hablad con él. Si necesitáis un consejo de verdad, de los que importan, hablad con su mujer. Y si necesitáis cualquier cosa —lo que sea— hablad con cualquiera de los dos, porque no solo estarán dispuestos a ayudaros, sino que lo harán de corazón, sin esperar nada a cambio. Nuestro líder indiscutible, aunque él nunca lo diría así. Y nosotros encantados de que lo sea, porque tener a alguien como Jorge cerca hace que todo sea más fácil, más humano y, sobre todo, mucho más bonito. Porque sí: es, sin ninguna duda, el mejor tío del mundo.

©Derechos de autor. Todos los derechos reservados.

Necesitamos su consentimiento para cargar las traducciones

Utilizamos un servicio de terceros para traducir el contenido del sitio web que puede recopilar datos sobre su actividad. Por favor revise los detalles en la política de privacidad y acepte el servicio para ver las traducciones.